CINE. 'Soy Nevenka'. Golpe de pedagogía ***

Pedro González Mira - 3 febrero 2025 

'Soy Nevenka', dirigida y coescrita por Iciar Bollain, con cuatro nominaciones al Goya- Mejor guion adaptado, actor protagonista Urko Olazabal, actriz revelación Lucía Veiga y dirección de fotografía, es una película que podría calificarse de necesaria en los tiempos que corren

       No dudaría ni un momento en afirmarlo, e igualmente que se deberían filmar unas cuantas más similares o parecidas. Para que la gente joven resituara algún que otro valor humano perdido entre la gran maraña en la que se ha enredado el momento social que vivimos. La razón salta a la vista: la denuncia de un caso de acoso sexual tremendo con inexcusables consecuencias para su protagonista, que vio no mucho tiempo después cómo su acosador, el alcalde de la corporación de la que ella era concejal, volvió a ser elegido por el pueblo, mientras que, arrastrando a su marido y a sus hijos, tuvo que exiliarse para poder organizar su vida tras el injusto zarandeo a que fue sometida por aquel hombre, un individuo cuya indiscutible popularidad se vio premiada por unos votantes que, con información suficiente acerca de sus fechorías sexuales, en la siguiente elección le otorgaron una mayoría absoluta para, quién sabe, poder ejercer así con más propiedad sus miserable delitos. 

      Esta no es, seguramente, una gran película. Pero es que hay veces que las calidades específicas de una creación artística no son tan decisivas para calibrar los resultados como los mensajes morales que puedan llegar a transmitirse a través de la obra. Como es el caso. Sería además necesario añadir otros valores. En primer lugar, uno de orden pedagógico, bastante evidente, porque todos sabemos que cualquier ayuda a la hora de difundir ciertas anomalías sociales debe de ser bienvenida. Una de esas es, sigue siendo, el maltrato femenino en una sociedad en la que no se deja de hablar del asunto, pero en la que se sigue practicando; un maltrato que incluso no es entendido no ya en la propia redacción de algún que otro programa político de tal o cual partido, sino que llega a ser moneda de cambio en determinados centros de poder. Un ejemplo: poco antes de redactar estas líneas, en el municipio de Sevilla, por acuerdo de los dos partidos políticos que ostentan la mayoría, se han sustituido subvenciones a políticas de género por otras dedicadas a asociaciones (adjetivadas cristinas) de dudosa efectividad. 

       A ese efecto pedagógico acerca de la necesidad de denunciar los acosos, Icíar Bollaín, que no se ha dedicado a planfetear sino, al contrario, a filmar con estupenda sobriedad, ha logrado superponer un relato acerca del poder puro y duro; tanto del que ostentan los representantes, como del que indirectamente disponen los ciudadanos libres a través de sus decisiones, también libres, al escoger a sus dirigentes. Se trata de un problema de absoluta actualidad, meridianamente añadido al acoso sexual, porque es el principal inductor para que el ejercicio del poder desmedido, aturdidor, mentiroso, chulesco, ignorante, prepotente, etcétera haya invadido nuestras vidas, y en más de una ocasión a través de poderosos medios de comunicación de parte que banalizan los hechos para conseguir dividir la gran manzana universal en trozos antagónicos. Un terreno ideal para jugar su tramposo partido.

 ‘Soy Nevenka’ es una historia relatada en una ciudad española de tamaño medio, Ponferrada, que tuvo lugar hace 25 años. Pero hoy, todo ese tiempo después, no parece haber indicios de que ya no sea necesario incidir en asuntos semejantes. Se ha legislado dos veces sobre acoso sexual; tertulianos de todo pelaje han hecho paseíllo por las televisiones hasta provocar la náusea; vemos cómo jueces instruyen casos de acoso como si los cuerpos de las mujeres fueran los culpables del delito y, para qué seguir, la nación más poderosa del mundo ha quedado en manos de un señor condenado por tratar de ocultar un chantaje en relación a una actriz porno. Así que sí; ‘Soy Nevenka’ es un film que habla de acoso, pero sobre todo lo que pretende es dar algo más de luz a ciertos ciegos, es decir entrar en un debate en el que el centro es el ejercicio del poder, el abuso del poder de manera bronca sobre cualquier elemento externo que pueda mostrar alguna debilidad. Como la que mostró ella al aceptar su relación inicial con el alcalde. Acabó siendo maltratada. Y tuvo que desaparecer para recuperar su libertad, mientras el señor alcalde volvió a ser elegido, esta vez integrado en una lista de un partido nacionalista, para luego pactar con un partido de izquierda la alcaldía. Impresionante. 

En Movistar+ a partir 7 de febrero

SOY NEVENKA (España.2024.110’)

DRA.: Icíar Bollaín.                     

INT: Mireia Oriol, Urko Olazabal, Lucía Veiga, Ricardo Gómez, Carlos Serrano, Miguel Garcés, Mercedes del Castillo, Font García, Pepe Suevos, Javier Gallego. Dra.: Icíar Bollaín.                     

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